martes, 6 de abril de 2010

Con ustedes...

Me llamo Pablo, tengo 28 años y este es mi primer año en la carrera. “¡¿28!?” Sí, bueno. Si la sorpresa es porque no los parezco, ya me acostumbré a no parecerlos. Y si es por eso de que hay ciertas edades para hacer ciertas cosas, también me acostumbré. No, ya sé que no tengo 50. Pero para los alumnos que recién salen del secundario, llama la atención. En cambio, para mis compañeros de trabajo, que andan con algunos años más a cuestas, les parece genial. Con su mejor cara de “tío copado”, te ponen una mano en el hombro y te lanzan un paternalísimo “me parece bárbaro…si yo tuviera tu edad, pibe…”. Para algunos me “pasé” un poquito, otros querrían estar en mi lugar. Flotando entre esas dos formas de ver el asunto, me asomo a esta carrera. Quizás podría haberla empezado antes, pero no se pudo. ¿O sí? El trabajo, esas cosas y vaya uno a saber… Creo que ahí hay otro fetiche parecido al de la edad “adecuada” para estudiar: el del título universitario. Van de la mano, estoy seguro. La misma neurona que dice “dale que pasan los años y todavía no estudiaste nada” debe ser la misma que pide a gritos el cuadrito en la pared. Con qué facilidad me voy por las ramas…

De cualquier forma, no es el cuadrito lo que me interesa. Estudio comunicación desde hace algunos años, intermitentemente. No tengo ganas de entrar en detalles sobre el cómo ni el cuándo. Recién ahora pude ordenarme un poco para cursar esta carrera, de la que solo espero entrenamiento, experiencias y conocimiento. Si hay algo que (creo) tiene de bueno "el campo de la comunicación", es que más allá del estudio teórico-académico, todo, absolutamente todo depende de la voluntad y capacidad de uno mismo de encarar trabajos, proyectos, actividades. No se piden “Comunicadores sociales” en los clasificados. El arquitecto hace puentes, el médico opera una vesícula, el abogado hace el papeleo de un divorcio. ¿Y nosotros, los “comunicadores sociales”? Sé que esto genera desconcierto, a veces. Y sé que en la carrera hay una deserción bestial. Ya me fui por las ramas otra vez…

Espero que sean cada vez más los estudiantes de comunicación que encuentren su camino…

4 comentarios:

Diego Graziano dijo...

Pablo, tarde pero seguro.

Muy interesante tu texto, es un poco lo que charlamos el martes pasado sobre tu edad que no lo aparentas. Y la posta, es estudiar, hacer lo que te gusta mas alla de la edad que tengas.

Coincido sobre la carrera en cuanto a que no tiene un desarrollo especifico en el campo laboral y eso creo que nos marea a todos; pero tambien tengo la esperanza de que a medida que avancemos la carrera misma vaya solucionando esas incertidumbres acerca del futuro y aclare un poco el panorama.

Nos vemos mañana! Suerte

Lisandro Gallo dijo...

Pablo! Bienvenido, muy bueno tu texto para conocerte un poco más. Yo me identifique un poco, ya que si bien tengo tres años menos que vos ya hay gente de mi edad recibiéndose, cada uno se persigue con cosas diefrentes viste?
En fin, creo que si salimos de la mirada de ver a la carrera como una "carrera" es todo más sano.
Con respecto a lo otro, lo amplio de la carrera, puede ser defecto o virtud. Todo depende, de vuelta, de ver el vaso medio lleno o medio vacío. Si lo tomás desde el puntop de vista "funcional" puede ser un problema, si queres que las materias y los espacios de la facultad de te transformen, es algo buenísimo.
Bienvenido de vuelta.
Nos vemos mañana!

Emu dijo...

Bienvenido Pablo! Muy interesante tu texto, tus reflexiones sobre la edad y sobre la carrera, ese lugar tan conflictivo de aquellos que cursamos y no sabemos bien qué explicarles a los tíos que preguntan de qué va la carrera o qué podemos hacer cuando nos recibamos.

Faltaría que subas el otro trabajo, sobre las lecturas.

Nos vemos mañana! Saludos!

Emilia

Hernán dijo...

Hola Pablo, me gustó mucho tu texto y coincidó con vos en salirse de las convenciones tales como: "hay edades para hacer ciertas cosas" ¿quién lo dice?. También de esos cuestionamientos estúpidos del estilo "dale que pasan los años" como si la vida fuese una carrera contrareloj y asi te lo hace sentir la sociedad. Ahora, ¿quién pone esos parámetros?, tratemos de mirar para otro lado.
Vamos a ver que nos depara la carrera. Ojalá se nos despejen las dudas e incertidumbres y que la amplitud de la misma no sea una contra sino todo lo contrario.
Saludos, nos estamos viendo.

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